Prieuré Saint Jean de Bébian tinto

PRIEURÉ SAINT JEAN DE BÉBIAN, Languedoc-Pézenas, Pézenas

Prieuré Saint Jean de Bébian tinto | PRIEURÉ SAINT JEAN DE BÉBIAN | Pézenas, Languedoc-Pézenas
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Un tinto del Languedoc de estilo elegante y fresco, que continúa la línea más precisa y refinada del domaine. Vista: rojo claro. Nariz: fresa silvestre, naranja sanguina, rosa marchita. Boca: muy aérea, pero con un final potente, sabroso y de gran salivación.

Natural

Specs

Variedades
Garnacha tinta de 80 años (70%) y Cinsault en vaso de 65 años (30%)
Origen
Francia, Languedoc, Languedoc-Pézenas, Pézenas
Suelo
canturrales rodados del Villafranchiense
Vinificación
vendimia manual en cajas de 15 a 20 kg, paso por mesa de selección, 50% de racimos enteros para la Garnacha, despalillado para el Cinsault, fermentaciones alcohólicas con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable, maceración de 26 días sin trabajo de extracción, final de azúcares y fermentación maloláctica en viejas fudres de 15 hl
Crianza
parcelaria y por variedades separadas, crianza de 12 meses en viejas fudres
Características
Tinto, Natural, Tranquilo, Fino y elegante
Propiedades
Alcohol: 13,5 %, Ph: 3,62, SO2: <10, Azúcar residual: <0,1 g/l
También aparece en:
Precio: Entre 20 - 50€

la bodega

PRIEURÉ SAINT JEAN DE BÉBIAN,
Francia, Languedoc, Languedoc-Pézenas, Pézenas

PRIEURÉ SAINT JEAN DE BÉBIAN | Pézenas, Languedoc-Pézenas

Prieuré Saint Jean de Bébian se ubica en Pézenas, Hérault, una de las zonas de referencia del corazón del Languedoc, donde la influencia mediterránea y la diversidad de suelos han dado lugar a algunos de los vinos más distinguidos de la región. Se trata de una finca con una historia que se remonta a la época de Jesucristo, en tiempos de los romanos, y que a lo largo de los siglos ha conocido numerosos cambios y distintas vidas.

El nombre proviene de Bébianus, un centurión romano a quien se le concedieron estas tierras en el siglo I. Mucho más tarde, en el siglo XVII, los monjes cistercienses construyeron el priorato, completando así la otra parte del nombre por el que hoy conocemos la propiedad.

En la década de 1960 entramos en la era moderna de la finca, cuando fue adquirida por Alain Roux. A las viejas cepas ya existentes añadió Syrah procedente de Gérard Chave, Grenache de Jacques Reynaud y Mourvèdre de la familia Peyraud, convirtiéndose en un auténtico pionero de los vinos de calidad en la región.

Avanzamos unos 55 años y la bodega vuelve a renacer con la llegada de Benoît Pontenier. Su misión siempre estuvo clara: elaborar los vinos que él mismo quería beber. El Languedoc, quizá más conocido por sus vinos de gran extracción y uvas muy maduras, podría parecer una elección extraña para alguien que prefiere justamente lo contrario. Sin embargo, era precisamente la persona necesaria para devolver a Saint Jean de Bébian al lugar destacado que merece.

Hoy en día, con la ayuda del mítico Jean-François Ganevat, Benoît elabora vinos precisos, frescos y llenos de energía a partir de variedades locales como Grenache Noir, Syrah y Mourvèdre para los tintos, y Roussanne, Grenache Blanc y Vermentino (Rolle) para los blancos. Bajo su dirección, la finca trabaja en biodinámica y todas las fermentaciones se realizan con levaduras autóctonas.

La experiencia y sensibilidad de estas dos mentes detrás del priorato permiten alcanzar una maduración completa de la fruta antes de la vendimia, algo nada sencillo en una región tan cálida como el Languedoc cuando el objetivo es elaborar vinos con el estilo que ellos persiguen. Es decir, vinos en los que la frescura no se consigue a costa de la profundidad ni de la complejidad. Impresionante.

En la bodega, el concepto fundamental es el de una higiene extrema, de modo que no sea necesario recurrir a correcciones posteriores mediante aditivos como los sulfitos. En palabras del propio Benoît: «Durante la vinificación controlo poco y tolero mucho».

Resulta difícil exagerar la importancia de esta finca dentro de la región, y lo mismo puede decirse de las dos personas que hoy llevan el timón. Gracias a ellos descubrimos expresiones únicas del terroir del Languedoc, algo que nos entusiasma especialmente. O, mejor dicho, utilizando las palabras de Benoît al referirse al final de un vino:

«Es fundamental: es lo que recuerdas, como el final de un libro o de una película. Espero que las personas sientan esa vibración o esa salivación cuando prueban un gran vino sin artificios. Una vez conoces esa sensación, es muy difícil volver a vinos más encorsetados».

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