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ANTOINE ROBLES,
Francia, Jura, Côtes du Jura, Mantry

ANTOINE ROBLES | Mantry, Côtes du Jura

El proyecto de Antoine Robles nace en 2023 en Mantry, en pleno corazón del Jura, como el proyecto personal de un vigneron que ha decidido hacer vino sin intermediarios conceptuales: sin correcciones, sin maquillaje, sin discurso prefabricado. Solo viña, vino y verdad. El viñedo ocupa 3,5 hectáreas, todas reunidas en un único clos, una sola gran parcela dividida internamente en bloques de distintas variedades. Un mosaico perfectamente jurásico donde conviven Pinot Noir, Chardonnay, Savagnin, Poulsard y Trousseau. Cerca del 40 % del viñedo es Savagnin, variedad emblemática de la región y eje estructural del proyecto a medio plazo.

Todos los vinos del domaine se vinifican exactamente bajo el mismo principio: fermentaciones en acero inoxidable, crianzas en barricas usadas, sin correcciones y sin adición de sulfuroso en la añada 2024. La única diferencia real entre las cuvées es el tiempo de crianza. Mientras los vinos de la añada 2024 ya están en el mercado, la Savagnin permanece en un régimen de long élevage de dos años, siguiendo su propio ritmo natural de afinamiento. Los vinos son mayoritariamente monovarietales, salvo la cuvée de Trousseau, que incorpora alrededor de un 10 % del resto de variedades como ajuste mínimo de equilibrio, sin perder su identidad.

Aproximadamente 300 botellas por cada tinto y unas 500 botellas de Chardonnay. Los tintos siguen claramente el estilo de infusión típico del Jura: extracción suave, fruta transparente, estructura aérea, vinos de trago largo, no de impacto inmediato.

Antoine no es un personaje construido. Es amigable, social, honesto, completamente fiel a sí mismo. No busca gustar, no pide entrar en su mundo: entras tú si lo deseas. Esa es exactamente la misma relación que propone con sus vinos. Desde fuera puede parecer despreocupado, casi como si todo le saliera sin esfuerzo, pero eso es solo apariencia. Porque, para él, el vino no es un objeto intelectualizado ni una herramienta de estatus. El vino es un alimento. Algo para reír, compartir, vivir con los tuyos.

Esa filosofía se refleja también en sus etiquetas: coloridas, casi caóticas, imposibles de distinguir sin entrenamiento. No buscan orden, buscan vida. Exactamente como el vino que encierran. Antes de su proyecto personal, Antoine se formó trabajando con Antoine Lienhardt y David Duband en Borgoña, dos nombres que explican perfectamente el equilibrio entre rigor técnico y libertad de expresión que hoy define su estilo.

Porque este proyecto reúne justo lo que muchos vinos han perdido: identidad real, escala humana, riesgo, verdad, terruño sin maquillaje, vino como acto social y no como producto de lujo vacío. No buscan demostrar nada. Solo existir.

El idioma de las etiquetas se relaciona con el color de la “C” de “Côtes du Jura”:

- C verde = Savagnin

- C amarilla = Chardonnay (con la "O" verde por ser Savagnin + Chardonnay este año)

- C roja = Pinot noir

- C rosa = Poulsard

- C lila = Trousseau